PAREJAS SALUDABLES. PARTE 2
“El
amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni
orgulloso. No se comporta con rudeza, no es egoísta, no se enoja fácilmente, no
guarda rencor”
La
Preminencia del Amor
Características de las Parejas Saludables:
Forman hijos saludables

Son equilibrados: exteriorizan sus emociones.
Normalmente tiene pocas rabietas.
Son sociables: Son capaces de relacionarse
con los que le rodean, con los mayores y con los niños de su edad. No presentan
timidez excesiva, ni agresividad marcada, ni irritabilidad.
Presenta un desarrollo armónico: no se detienen en un período,
van adquiriendo las características que corresponden a cada edad. Crecen en
todos los aspectos físico, social, afectivo, intelectual y moral.
Tiene un buen rendimiento
escolar: al
existir un equilibrio psíquico, el niño aprende normalmente, no tiene trabas,
ni bloqueos que impidan el aprendizaje.
Madura afectivamente: saben relacionarse, soportan
las frustraciones que se le presentan. Aprenden a resolver situaciones
conflictivas.
Adquiere hábitos
progresivamente:
aprenden a controlar esfínteres a su tiempo, sin mayor problema. Aprenden
hábitos higiénicos para comer, hábitos sociales etc.
Desarrolla normalmente el
lenguaje:
aprenden a hablar a tiempo, no suelen tartamudear, se expresan correctamente.
Tienen buenos hábitos
financieros
Cuando
los procesos de formación no son sanos, se forman individuos con características
que marcan su vida y lo condicionan a una forma de conducta que la mayoría de
las veces termina mal. Los hijos irresponsables, a los que no se les
enseño a valorar los recursos y esforzarse para obtener las cosas, se
convierten en derrochadores, llevando esos malos hábitos a la vida de pareja y
familiar. Es por ello que se vuelven egoístas,
no piensan en las necesidades de sus hijos y mucho menos en la de su cónyuge,
se endeudan y constantemente se quejan por la situación financiera culpando a
otros. Atender estas conductas con diligencia, resolviendo todo conflicto a
tiempo y con buena voluntad, se podrán formar parejas saludables con las
siguientes características:
Administran bien sus recursos: desarrollan gran capacidad de
gestión y administración de sus finanzas
Viven bajo presupuesto: Llevan un registro de sus
ingresos y gastos con priorización de sus necesidades básicas.
Son responsables en sus
compromisos financieros:
Cumplen con sus compromisos, procuran no endeudarse y si lo hacen por motivos
de fuerza mayor, condicionan sus finanzas al pago pronto, siendo austeros y no
teniendo gastos innecesarios.
Desarrollan el hábito de dar: Son dadivosos y agradecidos,
siempre destinan rubros para compartir con familiares y amigos. Participan de
obras sociales y espirituales sin prevenciones.
Tienen una vida sexual sana
Consideran
su cuerpo de propiedad exclusiva de su cónyuge, el Manual de vida enseña que el cuerpo de la mujer es del hombre y el del
hombre es de la mujer, por tanto no deben negarse el uno al otro, en
parejas con problemas prima el egoísmo, malinterpretan el principio exigiendo o
negándose, no entendiendo que no hay mayores y mejores afrodisíacos que el amor, el deseo y la complicidad. Así
mismo se cuidan y se mantienen en buena forma para agradar a su cónyuge. Tienen claro donde empieza y termina el
cortejo, por eso se seducen desde la mañana, ya que, siempre que se den las condiciones,
cualquier lugar de la casa puede ser propicio para el desenlace de la intimidad.
Las
parejas tienen que ser conscientes de lo maravilloso que puede significar la
vida conyugal y familiar si se dejan tratar en sus conflictos. La felicidad y
la realización están dentro de la casa, en su cónyuge e hijos. Todo lo que luchamos fuera, en el trabajo, no
tiene ningún sentido si dentro de la casa no hay con quien compartir, sino no
hay quien valore el esfuerzo. Entenderse
a sí mismo, aceptar sus faltantes y dejarse tratar es el camino que conduce a
la felicidad.
Por
Edgardo Buelvas Arrieta
Terapista
de Familia