“…Así que cuídense ustedes en
su propio espíritu, y no traicionen a la esposa de su juventud.”
Malaquías
2:15
En
el noviazgo y mucho más en el matrimonio la fidelidad es una promesa que se da
fruto de una decisión, esta verdad se toma no sólo por la misma definición de
fidelidad: “es la persona que corresponde a la confianza puesta en ella y a las
normas que acepto como suyas”; sino también por el acto mismo que sucede cuando
dos personas deciden consolidar una relación con el ánimo de hacerse felices
una a la otra. Podríamos encontrar
muchos motivos para no cumplir esta promesa, para decidir no seguir siendo fieles,
pero ninguna de ellas lo justificará, ya que siempre tendremos la oportunidad
de encarar nuestras desavenencias y nuestra inconformidad a través del diálogo.
Pero
qué motiva a una persona a ser infiel, hay evidencias de que todo parte de los
vacíos emocionales, las conductas equivocadas con las que nos criamos, y la vida
rutinaria, sin embargo, como ya mencionamos, ninguna justifica la infidelidad.
Vacíos emocionales
Cuando
una persona se siente vacía buscará llenarse de cualquier forma, así que vincula
una persona a su vida para que sea su pareja y a través de los actos de cariño,
las manifestaciones amor, la aceptación, le haga sentir que es importante y que
tiene un valor especial. Cuando estos
actos y manifestaciones comienzan a disminuir, con el paso del tiempo, y los
signos de rechazo se hacen evidentes, entonces se vuelve a experimentar el
vacío, y sucede entonces, en la mayoría de los casos y de manera inconsciente, que
se comienza a mirar hacía afuera. En otros
casos, de manera consciente, se busca otra fuente hasta que la agotan y luego
van por más, convirtiendo el proceso, finalmente, en un estilo de vida egoísta
o atadura de la cual es difícil escapar.
NUEVO DOMINIO TERAPIA DE FAMILIA
Existen
diferentes formas a través de los cuales las personas que experimentan vacíos
emocionales sacian su necesidad. Una
baja autoestima, por ejemplo, puede llevar a una persona a fijarse más en lo
superficial o material para sentirse importante. Aunque a todos nos gusta siempre tener lo
mejor, no siempre lo mejor es lo más bonito o atractivo, sin embargo, la baja
autoestima debe mostrar algo para que se le tenga en cuenta, por eso exhiben a
sus parejas como trofeos, las llenan de prendas y modifican sus cuerpos a su
gusto sólo para sentir la exaltación como propia. Cuando lo superficial deja de
llamar la atención entonces buscan otras personas para seguir alimentando su
necesidad.
Otra
forma es la que lleva a una persona de edad a involucrarse clandestinamente, con
una pareja más joven solo para recuperar una efímera juventud, porque desea “sentirse
vivo”, hacerle el quite a los años, y sentirse importante y pleno, porque alguien
más joven se fijó en él o ella.
Conductas equivocadas
Los
niños criados en hogares donde la promiscuidad es algo normal, donde los padres
son machistas (incluso la mujer pues maneja el dicho aquel que reza “ojos que
no ven, corazón que no siente”), y donde la hombría se mide por la cantidad de
mujeres que el “macho alfa” tenga, en este sentido se forman conceptos
equivocados respecto de las relaciones de pareja. Así, cuando comienzan a
establecer vínculos afectivos, consideran que la mujer necesita solo de la
presencia y cuerpo del hombre y no de su fidelidad. Las mujeres recrean el
mismo patrón de infidelidad considerando que su necesidad de sentirse amadas la
debe satisfacer con aquel que le hable bonito y le ofrezca algo más que cariño.
La rutina
Este
es el cáncer silencioso que van debilitando la relación hasta que la acaba, en
ella se encuentran las mayor cantidad de justificaciones para ser infieles: “es
que ya no me mira”; “pasa siempre ocupado(a)”; “Siempre está mal vestida, ya ni
se peina”; “Siempre es lo mismo, no cambia de posición”; “siempre se satisface él”,
“solo le importan los niños”; “se la pasa chateando por ese celular”. Frases como éstas van apareciendo en la jerga
de las parejas, cuando han sido presas de la rutina, cuando se acaba el encanto,
cuando ya no hay fuego, y todo se torna soso y aburrido, ya no hay expresiones
de cariño y afecto, no hay porque agradecer, ya no se pide perdón. Una aventura rompería con todo, algo que le
devuelva el sentido a la vida, algo que le haga sentir vivo. Y así muchas parejas entran en el juego dañino
de la infidelidad, para algunos solo una aventura, otros se sumergen tanto que
se ahogan en ella, otros la guardan por años hasta que la convierten en lo
misma razón por la cual la empezaron, para terminar volviendo con el amor de su
juventud, pero con un daño emocional muy grande, en ocasiones casi irreparable.
Analizando el acto mismo de la
infidelidad
Es
posible que la pareja se ame con sinceridad, y ninguna de las dos haya
considerado ser infiel, pero nada, absolutamente nada, garantiza que, en algún momento,
se presente sigilosa, entre sonrisas y miradas.
Entonces, es un mito pensar o asegurar “yo amo a mi esposa (o) y nunca
le sería infiel” y que esto evitará ser atraído por alguien del sexo opuesto.
Dice Chamorro y Mora (2012), ¿Por qué es
fácil ilusionarse con una persona extraña que se presenta interesada, amable,
atractiva y sensual? Porque la novedad excita y oculta las imperfecciones. De tal forma que los sentimientos hacía una
persona se pueden desarrollar por el contacto frecuente, y los escenarios más
comunes son: el lugar de trabajo, vecinos y/o amigos íntimos. Entonces es
cuando salen a flote las necesidades ya vistas (vacíos, conductas, rutina) y
surge la justificación “en casa no me atienden, y esta persona si me escucha y
comprende”.
Es
importante que conozcamos cuan vulnerable somos, existen factores que estimulan
la atracción y aceleran la química del cuerpo:
NUEVO DOMINIO TERAPIA DE FAMILIA
- Apariencia
física
- El
hecho de que una persona sea muy social, intelectual o atenta
- Una
fragancia atrayente con la etiqueta de “Disponible”
- El
consuelo en momentos de dolor
- La
exposición a la pornografía
-
Consecuencias
Para
toda decisión que se tome se debe estar consciente de las consecuencias que
esta traerá.
- Se
pierde la confianza, el respeto de su pareja, hijos y de otros a su alrededor.
- Se
afianza la mentira, la irresponsabilidad y el abuso solo para cubrir la
infidelidad
- Se
ponen en riesgo las finanzas
- Se
arriesga el amor de la pareja
- Se
experimentan sentimientos de culpa y soledad
- Se
pone en riesgo el proyecto de vida que se ha venido construyendo por años y el
esfuerzo individual y familiar.
Debemos
preguntarnos si vale la pena arriesgar lo que nos ha costado construir por
tanto tiempo. La familia que amamos, la
admiración de los hijos, la libertad de ser una persona de palabra, la
confianza de aquellos que creen en usted.
Cómo guardar nuestro hogar de la
infidelidad
Debemos
estar atentos al momento en que nuestra entereza se vea amenazada por la
atracción hacía otra persona y por lo tanto empecemos a ser y vernos vulnerables:
- Este
atento cuando perciba comportamientos inadecuados entre usted y otra persona, y
alguien, su amigo o usted mismo lo hagan notar. No desestime las advertencias,
tome correctivos inmediatos.
- Tenga
amigos que protejan su matrimonio, atienda sus consejos y recomendaciones.
- Fortalezca
su relación de pareja, cultive intereses comunes, cultive sus sueños, mantengan
un proyecto juntos.
- Si
tiene conflictos del pasado sin resolver busque ayuda profesional, usted es
valioso alguien que está a su lado lo noto, no lo eche a perder. Afiance una relación con Dios, el llenará todo
vacío que tenga en su interior.
- Si
quiere una aventura invéntela con su pareja, planear un viaje, una cita a
solas, pruebe otras posiciones durante la intimidad, busque vencer la rutina.
No se den por vencidos.
- Seleccione
bien sus amistades, si le estimulan a la deslealtad no son amigos, solo buscan
verlo destruido o débiles como ellos.
- No
frecuente lugares que estimulen a la lujuria.
- Cuide
su intimidad y privacidad del hogar, no hable de los atributos de su pareja ni
como es en la intimidad, puede despertar el interés en quien lo escucha.
NUEVO DOMINIO TERAPIA DE FAMILIA
Atienda
estas sugerencias, pero sobre todo construya una relación sobre la base de
principios y valores, Dios es el gran aliado de las relaciones matrimoniales,
el manual de vida dice que Él es tercer cordón quien afirma y fortalece toda
relación. Aprópiese de sus promesas ayudará a resolver toda crisis, y restaurará
su vida de pareja y familiar en caso de que ya haya pasado por esta situación.
NUEVO DOMINIO TERAPIA DE FAMILIA
Por
Edgardo Buelvas Arrieta
Terapista
de Familia
Bibliografía
GUIA
FACILITADORA PARA LIDERES DE PAREJAS. Chamorro, Jimmy y Mora Quintero
Zaidy. Fundación Editorial Publimundo.
Bogotá, Colombia. ISBN. 978-958-8505-20-6. 2013.